miércoles, 12 de septiembre de 2012

Momento de la verdad (2)


En un post anterior definimos al momento de la verdad y entendimos la trascendencia de este para el éxito de la empresa. Hoy buscaremos entender cómo utilizar el momento de la verdad para generar relaciones con  nuestros clientes.

Hay un dicho muy antiguo que hace referencia a que "el cliente siempre tiene la razón" y más aún, algunos se atreven a decir que "incluso cuando el cliente está equivocado, es cuando más razón tiene". Y a qué viene esto, pues es muy sencillo, porque para poder generar o gestionar el momento de la verdad debemos comprender que el cliente es el centro de nuestros procesos y que se trata de facilitarles la vida a ellos y no a nosotros. Partiendo de esto podemos definir que el primer punto para gestionar el momento de la verdad es: Definir nuestros procesos en función del cliente


Una vez comprendido esto, pues hay que Diseñar el proceso de servicio, es decir definir un sistema que garantice un lenguaje claro y que propicie una experiencia positiva para el cliente todo el tiempo. Debemos generar una bienvenida agradable y natural, que el cliente se sienta invitado a pasar, y que no tenga que esperar media hora para que alguien le demuestre atención; Conectemos con el cliente, identifiquemos su problema, mostremos un interés real en su problema y tomémonos un tiempo para conocerlo; Solucionemos sus problemas, en la medida de los posible, brindemos soluciones efectivas, no prolonguemos la agonía del cliente, pues éste no es tonto, veamos a ese cliente como la inversión a largo plazo; Y el punto final a la experiencia Agradezcamos y Retroalimentemos, es importante mostrarnos agradecidos con el cliente, por sus quejas, por su preferencia e indiquemos alternativas para mejores experiencias con nuestra marca y sobre todo invitemos a volver las veces que sean necesaria.

Y por último Superemos las expectativas, aprendamos de las experiencias positivas y negativas, de nuestros clientes para adelantarnos a sus deseos, para corregir y superarnos a nosotros mismos, que se vuelvan fanáticos de nuestra marca, que nos consideren parte de sus vidas, que desarrollen emociones positivas y sensaciones amables sobre nuestra marca, recordemos que mas que por la razón el consumidor actúa por el corazón, y todo lo que significa esto.

Ahora los invito a iniciar la gestión de su momento de la verdad para generar relaciones sólidas con sus clientes.