Siempre veo que las empresas, sin importar
el tamaño, se enfocan mucho en captar clientes, invierten en campañas
publicitarias o desarrollo de nuevos productos. Pero ¿Qué pasa cuando el
cliente llega a nuestras instalaciones, hace una consulta, visita nuestra Web o
hace un pedido por teléfono?...
Aquí es
cuando entra a tallar "El momento de la verdad", sabido es que es más
rentable retener clientes que captar nuevos, sin embargo nos enfrascamos en
desarrollar grandes campañas para capturar nuevos clientes, y descuidamos
la experiencia tanto de los nuevos clientes, quienes llegan deslumbrados por
toda la variable comunicacional, como de los denominados antiguos clientes; Sin
tener en cuenta lo importante que es el adecuado manejo de El momento de la
verdad, un manejo inadecuado de éste puede derivar en la pérdida de clientes,
en un decaimiento en nuestro posicionamiento y desde luego en la disminución de
nuestras ventas, con lo cual toda las acciones comunicacionales se tornarían en
una mala inversión y una pérdida de rentabilidad para la empresa a corto plazo.
Entonces definamos
primero El momento de la verdad, viene a ser el instante de tiempo en que el
cliente se pone en contacto con cualquier área, proceso o servicio de nuestra
empresa y que concluye con la formación de
una opinión sobre nosotros. Por lo que si partimos de
esta definición podremos comprender la trascendencia que tiene para
la empresa y la necesidad de verlo como una herramienta estratégica para
nuestros intereses.
Si un cliente es
mal atendido por nuestro agente de seguridad, si recibe una mala respuesta de
nuestro personal de atención al cliente, o es engañado por un vendedor, no
identificará a la persona como la que está atentando contra su experiencia de
compra, sino que se formará una mala percepción de la empresa en su conjunto.
Otro punto
importantes es que en la actualidad todas las empresas ven a las redes sociales
como una obligación, todas quieren tener un fanpage o buscan postear algo
interesante para sus clientes, pero no notan, que están desarrollando
otro nexo con sus clientes, quienes esperan una pronta respuesta a una consulta
en línea o a una queja expuesta ante todos los demás seguidores de la
marca.
Por lo que no
saber manejar o no estar preparados para desarrollar un Momento de la verdad
positivo para la empresa se vuelve un pecado, un suicidio a largo plazo. Antes
de enfocarnos en desarrollar estrategias de crecimiento, no descuidemos
nuestras estrategias de fidelización y de defensa de nuestra posición
competitiva en el mercado. Desarrollemos procesos pensados en el cliente, demos
respuestas simples ante las consultas y enfoquémonos en una cultura de servicio
integral.

No hay comentarios:
Publicar un comentario